El comentario de hoy, martes 27 de enero de 2026
Del 11 de junio al 19 de julio próximo, México será subsede del Mundial de Fútbol, 2026. Según la Secretaría de Turismo federal, se estima el arribo de al menos, 5 millones 500 mil visitantes de diversas partes del mundo, sobre todo de países, cuyas selecciones jugarán en las tres sedes: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Entre otros, habrá visitantes de Sudáfrica, Corea del Sur, Uruguay, España, por decir sólo algunos.
En el sector turístico oaxaqueño ya empiezan a preguntarse: ¿Y cómo aprovecharemos ese evento para atraer más visitantes a la capital y los destinos de playa? Es un hecho que, en los países mencionados, con certeza, poco se sabe de nuestro estado y su riqueza cultural y natural. Y es justamente porque durante este régimen, más que en gobiernos anteriores, el universo turístico se ha enfocado hacia un solo evento: La Guelaguetza.
Es decir, todo se circunscribe a la llamada fiesta máxima, en cuya realización de echa la casa por la ventana. Incluso con gastos millonarios, como en el 2025, cuando el gobierno desembolsó 162 millones de pesos. Lamentablemente ni en las fiestas de julio ni en diciembre, las estadísticas de afluencia turística, tiempo de estancia y derrama económica, fueron las mejores. La capital oaxaqueña, como destino cultural, atrae a un gran número de visitantes del país y el extranjero. Pero eso no es suficiente.
Ha hecho falta el despliegue de una campaña ambiciosa de publicidad y promoción en el país y fuera de nuestras fronteras. Cuyo costo, estoy seguro, no representa ni la mitad de lo que se erogó en los boletos aéreos, hospedaje y alimentación, de la numerosa delegación que asistió a la Feria Internacional de Turismo -la FITUR-, en Madrid, que concluyó el pasado domingo 25 de enero. Evento al que se ha asistido cuatro veces, sin que la ciudadanía conozca qué beneficios ha traído a nuestra industria sin chimeneas.
Mucho se habla de una política de austeridad, sin embargo, se pagan sumas millonarias para eventos musicales efímeros o arreglos temporales. La pregunta pues, sigue en el aire: ¿A poco más de cuatro meses de realizarse, qué plan tiene la Secretaría de Turismo estatal para la temporada del Mundial de Fútbol? Hasta el momento nada ha trascendido. Y es que quienes ahí despachan andan en la milonga, en la fiesta perpetua.
Hay tanta soberbia en algunas áreas primaverales que, o todo lo saben o simplemente les vale. Lo cierto es que no hay ni idea del paquete que tienen en sus manos. Por ello tal vez, entre hoteleros y restauranteros, agencias de viajes o el sector artesanal, las cuentas alegres de las últimas temporadas vacacionales, tan desfavorables, ya suenen huecas. (JPA)

